La Ranita de Darwin: Un Tesoro Natural en Peligro
La Ranita de Darwin, un pequeño anfibio endémico de los bosques andino-patagónicos, está categorizada como “Peligro de Extinción”. Esta especie, conocida por su tamaño diminuto y su singularidad, se encuentra en el centro de una estrategia conjunta entre Chile y Argentina para proteger sus poblaciones y los ambientes donde habita. El 15 de septiembre de 2026, durante la presentación de la actualización de la Estrategia Binacional 2026-2040, el Parque Nacional Nahuel Huapi reafirmó su compromiso en la conservación de esta especie, evidenciando la necesidad urgente de acciones coordinadas que enfrenten las múltiples amenazas que enfrenta.
Estrategia Binacional: Un Compromiso Conjunto
La iniciativa establece objetivos comunes, protocolos de acción y mecanismos de coordinación entre organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones vinculadas a la conservación de ambos países. Este esfuerzo colaborativo busca fortalecer el trabajo conjunto para garantizar la supervivencia de la Ranita de Darwin en todo su rango de distribución. Desde 2022, el Parque Nacional Nahuel Huapi ha estado realizando un relevamiento sistemático de los sitios donde la especie fue registrada históricamente, con el propósito de actualizar la información sobre su presencia y detectar posibles amenazas a sus poblaciones. Las acciones de monitoreo son esenciales para conocer el estado de conservación de este anfibio y para definir medidas de protección necesarias.
Alianzas que Hacen la Diferencia
Paralelamente, el acuerdo entre la Corporación Nacional Forestal de Chile (CONAF) y la Administración de Parques Nacionales (APN) ha permitido fortalecer las alianzas de conservación entre el Parque Nacional Nahuel Huapi y el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales en Chile. Esta articulación entre ambas áreas protegidas es fundamental para abordar la conservación de la Ranita de Darwin de manera eficaz, dadas las características interconectadas de los ecosistemas que habita. La actualización de la Estrategia Binacional 2026–2040 marca un nuevo capítulo en la cooperación entre Chile y Argentina para proteger esta especie emblemática, estableciendo un marco claro para acciones conjuntas que garanticen su supervivencia y la preservación de su hábitat natural.


