Crisis en la Industria del Calzado: Un Llamado de Atención
La industria del calzado en Argentina está atravesando una de las crisis más profundas de su historia, con una caída del 26,5% en la producción interanual durante el mes de julio, según datos del INDEC. Este escenario desolador es el resultado de una combinación de factores económicos adversos, entre los que se destacan una política de importaciones que favorece a productos extranjeros y un incremento en la presión tributaria sobre las pequeñas y medianas empresas (pymes). Estas pymes, que constituyen la columna vertebral del sector, se encuentran en una situación límite, donde la competitividad se ve sistemáticamente afectada por los altos costos de producción en comparación con países como Indonesia o China.
La pérdida de empleos es una de las realidades más preocupantes de esta crisis. Más de 9.000 trabajadores han sido despedidos a raíz de cierres de importantes fábricas, como Dass en Coronel Suárez y Eldorado, y el cierre de Coopershoes en Las Flores. La Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) ha señalado que la actual administración tiene en parte la responsabilidad de esta debacle, argumentando que su política económica favorece a las importaciones y, al mismo tiempo, deprime los salarios. Horacio Jerez, secretario adjunto nacional de UTICRA, ha expresado su frustración, enfatizando que la apertura de importaciones no solo perjudica el empleo, sino que pone en riesgo la supervivencia de toda una industria.
La respuesta del sector no se ha hecho esperar. Con un descontento palpable tanto entre empresarios como entre trabajadores, se están organizando movilizaciones para el 22 de octubre, en lo que se espera sea una marcha nacional del calzado. Cerca de 280 empresarios han brindado su apoyo, buscando visibilizar esta crisis y recordar episodios históricos donde las movilizaciones lograron hacer frente a políticas similares en el pasado. Jerez ha subrayado la importancia de la unidad en esta lucha, afirmando que “la unión hace la fuerza”, recogiendo así el clamor de un sector que se siente amenazado y que busca cambiar el rumbo de su futuro.


