Celebración de Cuatro Décadas de Fe y Comunidad en la Parroquia Medalla Milagrosa
La Parroquia Medalla Milagrosa, un pilar importante en el Alto Bariloche, celebró su 40° aniversario con una emotiva misa presidida por el Obispo Juan Carlos Ares y el Padre Branko Jan, figura fundamental en la comunidad desde sus orígenes. La jornada estuvo llena de recuerdos, con mensajes conmovedores de antiguos miembros y un saludo especial del anterior obispo, Juan José Chaparro. Este evento no solo representó un hito para la parroquia, sino que reafirmó su papel como centro espiritual y social, donde vecinos y fieles se unen en una misma misión: el bienestar colectivo.
La historia de la parroquia está íntimamente ligada al crecimiento del barrio y sus transformaciones. En una charla con el Padre Branko, se recordó cómo la Medalla Milagrosa comenzó en la capilla San Carlos en el barrio El Progreso y se trasladó a su ubicación actual, adaptándose a los cambios demográficos y sociales que han ocurrido con el tiempo. “Este lugar donde estamos era el ideal”, reflexionó el párroco, resaltando que, a pesar de las reubicaciones de los habitantes, la comunidad siempre ha encontrado en la parroquia un punto de referencia y apoyo, manteniéndose firme en su compromiso con la espiritualidad y la cohesión social.
Un aspecto admirable de la Parroquia Medalla Milagrosa es su capacidad de autogestión y solidaridad. Mediante la venta de frutas provenientes del Alto Valle, no solo se atienden las necesidades de los más vulnerables, sino que también se generan fondos para obras de infraestructura. “Peso tras peso, fuimos juntando para lograr construir el gimnasio”, contó el Padre Branko, poniendo de relieve el esfuerzo y dedicación de la comunidad en cada acción. Así, la parroquia no solo se convierte en un espacio de fe, sino en un motor de desarrollo y unidad, trabajando en conjunto para construir un futuro mejor para todos.


