La problemática de los caballos sueltos en Bariloche: un desafío en curso
Desde septiembre hasta la fecha, el municipio de Bariloche ha intensificado sus esfuerzos para abordar la problemática de los caballos sueltos en sus calles y rutas. La dirección de Sanidad Animal ha llevado a cabo 67 intervenciones en diferentes puntos de la ciudad, revelando un preocupante panorama: muchos de estos equinos no solo representan un riesgo para el tránsito, sino que también presentan graves problemas de salud. Pablo Roque, director del área, explicó que los operativos se han concentrado en zonas críticas, como Villa Los Coihues y el Cerro Catedral, donde los caballos errantes han generado inconvenientes tanto para conductores como para los propios animales.
Un aspecto alarmante de esta situación es la cantidad de equinos que han llegado en condiciones críticas. Al menos cuatro de ellos han requerido tratamientos intensivos por heridas, desnutrición y otros problemas de salud. En uno de los casos más graves, un caballo ingresó con heridas considerables y desnutrición severa, siendo atendido por un equipo veterinario comprometido y especializado. La atención que recibe es integral, incluyendo antibióticos y una dieta especialmente formulada para su recuperación, aunque su pronóstico sigue siendo reservado. Las intervenciones no solo se limitan a la atención veterinaria; también se han realizado denuncias ante el Ministerio Público Fiscal por casos de maltrato y abandono, apuntando a una problemática más profunda que debe enfrentar la comunidad.
Por otro lado, el municipio ha implementado un programa de adopción responsable para aquellos equinos que no han sido reclamados por sus dueños. Hasta ahora, se han logrado entregar varios animales a nuevos hogares, incluyendo a vecinos de Bariloche y parques nacionales, donde algunos de ellos cumplirán funciones útiles. La iniciativa ha generado interés en la comunidad, con un registro de 82 adoptantes responsables ya inscriptos. Sin embargo, la situación no es simple; muchos propietarios se enfrentan a altos costos de mantenimiento, lo que los lleva a liberar a sus caballos en vez de cubrir sus necesidades. Roque señala que el aumento en los precios del forraje y los cuidados veterinarios se suma a la ya complicada situación económica local, complicando aún más la capacidad de los dueños para ofrecerles un hogar adecuado a sus animales.


