El Boom de las Compras Puerta a Puerta en Argentina
En un contexto económico donde las transformaciones son constantes, las compras puerta a puerta se han convertido en una tendencia imparable en Argentina. Según un reciente informe de la consultora Analytica, el mes de junio marcó un hito significativo: se importaron US$125 millones a través de servicios courier, lo que refleja un asombroso crecimiento del 73,8% en comparación con el año anterior. Esta cifra representa un nuevo récord en el comercio por este medio, evidenciando un cambio en los hábitos de consumo de los argentinos.
Varios factores están impulsando este auge en las compras online. Por un lado, la estabilidad del tipo de cambio y una mejora en los salarios del sector privado registrados en dólares (con un aumento del 21,4% entre noviembre y mayo) han facilitado el acceso a productos que antes parecían lejanos. A esto se suma la reciente simplificación del régimen de importaciones implementado por el Gobierno, que estableció condiciones más equitativas entre el Correo Argentino y los couriers privados. Este cambio incluyó el aumento de la franquicia libre de impuestos de US$50 a US$400 por envío, y se extendió hasta US$3000 con aranceles, incentivando aún más a los consumidores a explorar opciones internacionales.
La repercusión de este fenómeno en el mercado local es notable. Según datos del Indec, hoy en día, lo que se importa mediante servicios postales representa cerca del 40% de las ventas en categorías esenciales como indumentaria, tecnología y decoración. En comparación, en 2024 esa cifra era inferior al 10%. A pesar de las ventajas para los consumidores —que hoy pueden acceder a productos a precios significativamente más bajos (un 57% menos en electrodomésticos y un 42% en indumentaria)—, este crecimiento tiene un lado oscuro. Sectores como el comercio local enfrentan una caída del 1,7% interanual, y varias ramas de la industria están reportando cifras alarmantes en su producción, con descensos de hasta un 57% en informática y un 40% en artículos de uso doméstico, reflejando el impacto adverso de esta nueva modalidad en la economía nacional.


