Avances en la Investigación del Homicidio de Elías Miguel
La investigación sobre el asesinato de Elías Miguel ha tomado un giro significativo con la aparición de pruebas de ADN que podrían incriminar a Franco Alí González, el principal acusado del crimen. Durante los allanamientos en el barrio Nahuel Hue, se recolectaron muestras de sangre que coinciden genéticamente con González. Estas muestras fueron halladas en prendas de vestir y en la escena del hecho, lo que ha generado un interés creciente por parte de los investigadores y la fiscalía, quienes ven esta evidencia como un soporte clave para su caso contra el detenido.
Franco Alí González, oriundo de Chubut, se presentó en el Hospital Zonal poco después del homicidio con una herida de bala en el rostro y, curiosamente, utilizó una identidad falsa. Este aspecto ha alarmado a las autoridades, que consideran que su lesión podría estar vinculada directamente al enfrentamiento ocurrido durante el asalto a Elías Miguel. Testimonios y registros visuales sugieren que uno de los involucrados en el incidente se tocó el rostro después de que la víctima disparara en su defensa, lo que podría apuntar hacia la culpabilidad de González. Sin embargo, su defensa ha desafiado la validez de estas pruebas visuales, alegando que no identifican de manera concluyente al acusado.
Además de las muestras de ADN, los investigadores están a la espera de resultados de un análisis balístico sobre el proyectil que sigue alojado en el rostro de González. Este análisis es fundamental, ya que busca confirmar si la bala coincide con el arma utilizada por la víctima en el enfrentamiento. Aunque los especialistas advierten que esta pericia por sí sola no sería concluyente, podría reforzar la narrativa que la fiscalía está tratando de construir. La complejidad del caso sigue evolucionando a medida que las pruebas científicas se desarrollan y se examinan, generando un intenso interés tanto en el ámbito judicial como en la opinión pública.


