Un nuevo hito en Bariloche: el tótem digital en el Centro Cívico
El Centro Cívico de San Carlos de Bariloche dio un paso significativo hacia la inclusión y la diversidad cultural con la inauguración de un nuevo tótem digital dedicado a la Biblia. Esta ceremonia, que se llevó a cabo el 29 de septiembre de 2026, reunió a autoridades municipales, representantes de diversas comunidades cristianas y vecinos, entre ellos el intendente Walter Cortés y el subsecretario de Culto, Leonardo Gatica. La jornada fue un verdadero acontecimiento comunitario, donde la música cobró vida gracias a la orquesta sinfónica, dirigida por Marisel Vera, que interpretó el Himno Nacional y otras piezas, sumando a la celebración un toque especial de alegría y solemnidad.
Un proyecto con historia y propósito
El sueño de este tótem digital comenzó a gestarse en 2024, impulsado por la Asociación de Pastores Evangélicos de Bariloche, que buscaba crear un homenaje a la Biblia en el corazón de la ciudad. Inicialmente, se pensó en una estructura de piedra o metal, pero tras varias consultas, el formato digital se perfiló como el más adecuado. Este moderno dispositivo permite compartir pasajes bíblicos en distintos idiomas, lo cual es un gesto de inclusión hacia todos los ciudadanos y visitantes. La Subsecretaría de Culto jugó un papel fundamental en el desarrollo de esta iniciativa, consultando a diversas organizaciones cristianas para asegurar que el tótem represente a la comunidad en su totalidad.
La voz de la comunidad y el mensaje de fe
Durante la inauguración, el pastor Elías Colonier llevó a cabo una emotiva oración de apertura, mientras que el obispo Juan Ares y el pastor Rubén Vera reflexionaron sobre la relevancia y el significado de las escrituras. El intendente Cortés, en su discurso, destacó palabras de fe y solidaridad, subrayando la importancia del encuentro entre las diferentes comunidades. “Dios es amor, Dios es solidaridad”, afirmó, y puntualizó el valor del acompañamiento que brindan los pastores a quienes enfrentan dificultades. Su mensaje resuena en la premisa de que este tótem será un espacio de refugio y esperanza para quienes lo visiten, fomentando el fortalecimiento de los vínculos comunitarios a través de la fe. La inauguración se alinea con las actividades del Mes de la Biblia, permitiendo que tanto vecinos como visitantes accedan a textos bíblicos en el espacio público, convirtiendo al Centro Cívico en un punto de encuentro espiritual y cultural.


