Un Ícono del Rock y del Fútbol
El 5 de junio de 2026 quedará marcado a fuego en la memoria de los argentinos. En una jornada trágica, el Indio Solari, líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, dejó este mundo, generando una profunda tristeza entre millones de fanáticos de su música y su legado cultural. Pero no solo su música lo unió a la gente; su amor desmedido por Boca Juniors y su inquebrantable devoción hacia Juan Román Riquelme lo convirtieron en un referente también en el ámbito del fútbol. Recordamos su inmenso cariño por los colores que vestía en su infancia y cómo, a lo largo de los años, reafirmó su fidelidad al club de La Ribera.
Durante gran parte de su carrera, el Indio mantuvo un secreto bien guardado: su pasión por la camiseta de Boca. A menudo se rumoreaba que era hincha de Gimnasia, dado que vivió muchos años en La Plata. Sin embargo, sus declaraciones en años recientes despejaron cualquier duda: “Yo usé siempre la de Boca. Por los colores, ante todo; la blanca con la banda roja nunca me tiró bola”, reveló en su autobiografía. La conexión con Riquelme fue aún más allá de la pasión deportiva; en reiteradas ocasiones lo elogió, afirmando que “Román ha sido un jugador estupendo” y que siempre lo consideró un amigo cercano.
Uno de los momentos más memorables entre el Indio y Román fue la dedicatoria poética del músico a su amigo. En esta, el Indio reflexionaba sobre la valentía y la pasión del artista, culminando con una frase que resonará por siempre: “UN ARTISTA ES ROMÁN”. Esta frase encapsula no solo la admiración del Indio hacia Riquelme, sino también cómo el fútbol y la música se entrelazan en la experiencia cultural argentina, ofreciendo un legado que trasciende fronteras y épocas.


