Ricardo Rosset: Un paso fugaz y polémico por la Fórmula 1
Ricardo Rosset, un nombre poco recordado pero muy comentado, llegó a la Máxima en 1996, procedente de una familia millonaria del ámbito de la lencería. Con una carrera iniciada relativamente tarde, a los 20 años, y un destacado desempeño en karting y Fórmula 3 en Inglaterra, su llegada prometía ser un gran acontecimiento. Sin embargo, lo que siguió fueron dos años de desilusión, con apenas 27 Grandes Premios disputados y una imagen ensombrecida por resultados muy por debajo de las expectativas.
Su debut en Australia con la escudería Footwork Hart fue esperanzador; logró un noveno puesto. Pero a medida que avanzaba la temporada, su rendimiento fue en picada. Problemas mecánicos, retiradas y posiciones de entre el octavo y el catorce lugar hicieron que la crítica se ensañara con él. Compartió equipo nada menos que con Jos Verstappen, padre de Max Verstappen, lo que hacía aún más notoria su falta de éxito. Al año siguiente, el paso por Mastercard Lola F1 Team fue breve; luego de disputar solo dos Grandes Premios, el patrocinador principal se retiró y la falta de recursos resultó en su apartamiento del equipo.
En 1998, su última temporada en la Fórmula 1, se unió al Tyrrell 026, compitiendo en 16 carreras y logrando clasificar en solo diez. A pesar de finalizar en un respectable octavo puesto en Montreal, su historia terminó en el Circuito de Suzuka, donde no logró clasificar. La relación con su escudería era tensa, marcada por la frustración de sus compañeros mecánicos ante los continuos choques y daños provocados en la pista. Rosset, incapaz de adaptarse y autocrítico, dejó la Fórmula 1 para enfocarse en su negocio de ropa deportiva, llevándose consigo la reputación de ser uno de los peores pilotos que ha dado la categoría.


