Recordando a Jorge Mogensen: Un pilar de Bariloche
Jorge Mogensen, un vecino querido de San Carlos de Bariloche, dejó un legado imborrable que bien merece ser recordado. Nacido y criado en la calle Villegas, su vida estuvo marcada por una involucración activa en la comunidad, desde su infancia en un hogar con raíces en la construcción local, donde su padre y su padrino eran referentes en el desarrollo urbano. Desde pequeño, se convirtió en un trabajdoar incansable, ayudando a su padre en las pesadas tareas del campo. Esta conexión familiar, sumada a su profunda admiración por la historia de Bariloche, hizo que Mogensen se convirtiera con el tiempo en una figura clave en la preservación del pasado regional.
La trayectoria educativa de Jorge lo llevó a cursar sus estudios en la Escuela N° 16, donde, gracias a su inquietud intelectual, se destacó en actividades paralelas, como clases nocturnas de dibujo y pintura. Su pasión por el arte lo condujo a fundar la primera Asociación de Artistas Plásticos de Bariloche en su hogar. Sin embargo, no se limitó solo al ámbito artístico: su carrera profesional comenzó en el Correo Argentino, donde se desempeñó durante 34 años y aprendió la telegrafía. Adicionalmente, su involucramiento en la música y el deporte fue notable, siendo parte activa de los Niños y Jóvenes Cantores y ocupando roles en la política, como el primer director de Deportes del Municipio durante la gobernación de Osvaldo Álvarez Guerrero.
Como un apasionado historiador, Mogensen no solo resguardó la memoria colectiva de Bariloche, sino que también la enriqueció con sus investigaciones y múltiples publicaciones sobre la región. En su hogar atesoraba un vasto material que inspiró muchas obras y proyectos culturales. Su legado se reafirma en cada rincón de la ciudad que lo vio crecer, y a pesar de su partida, su esencia y contribuciones seguirán siendo parte integral de la historia de Bariloche.


