La Labor Invaluable de la Fundación Emaús Bariloche
La Fundación Emaús Bariloche es un faro de esperanza y apoyo para aquellos que enfrentan situaciones de vulnerabilidad en la región. Siendo uno de los pilares en la ayuda a personas en situación de calle, su trabajo se extiende a través de tres espacios: el Hogar Emaús en Bariloche, su reciente sede en El Bolsón y Betania, destinado exclusivamente a mujeres. Mientras que el Hogar de Bariloche opera a su máxima capacidad con 45 residentes, su par en El Bolsón celebró su tercer aniversario con 12 jóvenes albergados, un hito que resalta la urgencia de la labor que realizan. Esta fundación busca constantemente la colaboración del sector privado y la comunidad para garantizar la continuidad de sus servicios y el bienestar de quienes allí residen.
El 24 de mayo de 2023 marcó un nuevo capítulo para el Hogar Emaús en El Bolsón, diseñado para ofrecer un refugio a hombres en situación de calle. La iniciativa surgió en respuesta a la necesidad de contar con un espacio seguro y acogedor en la región andina, y se estableció siguiendo el modelo exitoso de Bariloche. Rodrigo Rapela, presidente y voluntario fundador, destacó la importancia de la acción y la empatía comunitaria, señalando que el 95% del soporte al Hogar de El Bolsón proviene de Bariloche. A pesar de las carencias en apoyo municipal y financiamiento, la Fundación sigue adelante, convencida de que su labor no solo transforma vidas individuales, sino que también construye una sociedad más solidaria.
Las necesidades de las personas que asisten a estos hogares continúan creciendo, y el desafío de sostenerlos se vuelve cada vez más complejo. En Bariloche, el municipio contribuye con los costos operativos, mientras que en El Bolsón, la Fundación depende más del esfuerzo propio. A pesar de esto, hay planes ambiciosos a futuro, como la creación de un Hogar para Personas Mayores, ya declarado de Interés Municipal. La Fundación aguarda apoyo de la comunidad y del gobierno provincial para hacer realidad este nuevo proyecto. Los barilochenses están invitados a colaborar mediante donaciones económicas, insumos, o ropa de abrigo, garantizando así que estos espacios sigan siendo un refugio y un pilar de dignidad para quienes más lo necesitan.


