Un Héroe en el Cilindro
El 21 de octubre de 1993, el nombre de Adrián De Vicente estuvo por siempre vinculado a la historia de Racing Club. En un emocionante clásico de Avellaneda, el talentoso zurdo se convirtió en el héroe del Cilindro al marcar el único gol que le dio la victoria por 1-0 sobre Independiente. No solo era hijo de un antiguo campeón de la Academia, sino que ya había dejado su huella en Platense y brillado en el Grasshopper de Suiza. Sin embargo, su vida y su carrera se truncaron trágicamente en marzo de 2011, cuando falleció a los 46 años en un accidente automovilístico en Tigre.
Raíces y Ascenso
Nacido en 1964 en Sarandí, Adrián creció con Racing en la sangre, siguiendo los pasos de su padre, Néstor Antonio, quien fue lateral derecho del equipo campeón en 1958 y 1961. Desde joven, su admiración por el gran Beto Alonso lo llevó a debutar en la Primera División con River a principios de los 80, pero fue en Platense donde encontró su verdadero lugar, forjando una conexión inquebrantable con los hinchas. La temporada 1987/88 lo vio formar parte del equipo que conquistó la Liguilla Pre-Libertadores tras derrotar a Boca en un desempate.
El Trágico Final
Después de una exitosa etapa en Europa, donde ganó cuatro títulos con el Grasshopper, De Vicente volvió a su país para unirse a Racing, su club de corazón. Aparte de su legado en el campo de juego, Adrián también se dedicó a la representación de futbolistas, trabajando junto a nombres como Jorge Cyterszpiler, el emblemático representante de Diego Maradona. En 2011, su vida se apagó en un accidente: un auto que invadió su carril lo chocó de frente, terminando con su vida instantáneamente. Aunque el conductor fue condenado por homicidio culposo, la lucha de la familia De Vicente por justicia sigue sin resolverse. En el lugar del accidente, una estrella pintada sobre el asfalto recuerda a Adrián, el zurdo que brindó a Racing una tarde inolvidable en el clásico.


