El VAR y la Justicia en el Fútbol: Una Doble Edged Sword
Desde su implementación a nivel global, el VAR se ha presentado como un avance en la búsqueda de la justicia deportiva. Sin embargo, genera una contradicción fundamental: al eliminar las discusiones, parece despojar al fútbol de su esencia misma. El célebre filósofo canadiense Marshall McLuhan decía que la tecnología amplía ciertos sentidos pero también acorta otros. Y lo vivimos de manera palpable en situaciones como el polémico gol – no gol de Croacia en el último Mundial, donde un toque imperceptible terminó desatando la controversia en todo el mundo.
La Impactante Influencia del VAR
Hoy, los árbitros dirigen con una calma que puede resultar desconcertante. Con la asistencia del VAR, se siente la presión de tener a un “ojos extra” que todo lo ve. ¿Cuántas veces se ha cobrado una falta con la seguridad que brinda un dispositivo al que muchos simplemente llaman “electrocardiograma”? La tendencia a buscar la perfección en cada decisión hace que la incógnita de las decisiones arbitrales parezca haberse difuminado. Ya no es una pregunta sobre si cobró o no, sino sobre si el sistema fue el adecuado para interpretar la jugada. ¿Existirán árbitros como los conocemos hoy dentro de 20 años?
La Caza de la Perfección y su Costo
Otros deportes también están adoptando tecnología en busca de un mundo sin injusticias; en la NFL, el balón tiene un chip que define las yardas. En el tenis, sistemas de cámaras han reemplazado a los jueces de línea, y en la NBA, la pelotita también tendrá su chip para mediciones en tiempo real. Este afán por la perfección no solo atenta contra el espíritu del juego, sino que también complica más la experiencia y la torna menos accesible a los aficionados. Cada vez hay menos espacio para la interpretación humana, y si algo hemos aprendido, es que el camino hacia la perfección puede acabar destruyendo lo que hace único y bello al deporte.


