Movilización y Artivismo: Un Grito de Justicia en las Calles
Este miércoles 3 de junio, diversas organizaciones se preparan para tomar las calles en una jornada de arte, lucha y reivindicación. Se cumplen 11 años desde una movilización histórica, y el mensaje es claro: “los femicidios, travesticidios y transfemicidios no se detuvieron”. Las actividades comenzarán a las 16:30 con la repintada del mural en el centro de la ciudad, ubicado en la intersección de las calles Moreno y Palacios. Este mural, que ha sido un punto de encuentro simbólico, se reutiliza como espacio para invitar a la comunidad a reflexionar sobre la trágica situación de la violencia de género en Argentina.
Los números hablan por sí solos. Según el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, en los primeros cinco meses de 2026 se reportaron 99 víctimas fatales de violencia machista, cifras que abarcan femicidios directos, vinculados, transfemicidios e instigaciones al suicidio. “Detrás de cada cifra hay una vida truncada”, señalan desde la organización. La movilización de este año no solo busca visibilizar estas tragedias, sino también poner en evidencia la responsabilidad del sistema judicial que, en muchas ocasiones, desoye las alertas y permite que la impunidad persista. Las activistas reiteran que estas violencias no son eventos aislados, sino que reflejan desigualdades estructurales que amenazan la vida de tantas personas en nuestras comunidades.
En el contexto actual, las críticas a la gestión pública se intensifican, especialmente en lo que respecta a las políticas de género. Las organizaciones denuncian un desmantelamiento de programas relevantes y la falta de presupuesto destinado a la prevención de la violencia y el acompañamiento de las víctimas. La movilización de este año será aún más significativa ya que llevará nombres propios, como los de Agostina y Dulce, recordando que “Ni Una, ni une Menos sigue siendo una deuda de la democracia”. A las 18 horas, la convocatoria se trasladará desde Moreno y Beschtedt hacia la plaza del Centro Cívico, simbolizando la unión de voces que no se resignan y buscan transformar el dolor en acciones concretas por la justicia.


