La Crisis Ganadera en Argentina
Alberto Samid es un reconocido empresario de la carne en Argentina y, en una reciente entrevista, destacó un aspecto alarmante sobre la situación ganadera del país. Según Samid, el principal problema no radica en la caída del consumo, sino en que “nos estamos quedando sin vacas”. En los últimos 20 años, hemos perdido 500.000 cabezas de ganado, un retroceso significativo cuando se compara con países vecinos como Uruguay y Paraguay, que han duplicado su producción ganadera. A día de hoy, Argentina cuenta con 48 a 49 millones de cabezas, muy lejos de los más de 60 millones que tenía en el pasado. Este deterioro podría llevar al país, que alguna vez fue el principal exportador de carne del mundo, a convertirse en el principal importador.
La Falla en la Política Económica
Samid critica la dirección que el actual gobierno nacional ha tomado respecto a la economía, señalando que “jamás se habla de que hay que producir más”. En su opinión, la conversación se centra en la calidad y en las exportaciones, olvidando un aspecto fundamental: la necesidad de aumentar la cantidad de ganado. Esta falta de enfoque en la producción ha llevado a que los precios de la carne en Argentina sean más altos que en Brasil, Uruguay y Paraguay. La carne se vende en dólares, lo que incrementa el costo para los consumidores argentinos, que deben hacer frente a precios exorbitantes y poco accesibles.
Propuestas para la Recuperación del Stock Ganadero
Para revertir la crítica situación, Samid sugiere una estrategia similar a la que implementó Brasil en el pasado. Durante una veda en la exportación de carne, Brasil optó por no sacrificar hembras, lo que le permitió aumentar su stock ganadero. En ese momento, Brasil contaba con 70 millones de cabezas frente a los 60 millones de Argentina. En la actualidad, Brasil ha crecido hasta 240 millones de cabezas, mientras que Argentina no supera los 50 millones. La propuesta de Samid consiste en dejar de sacrificar hembras por un periodo de un año y medio, lo que permitiría una recuperación significativa del stock ganadero. Si no se toman medidas, sostiene, la situación no solo afectará al ganado, sino también a toda la industria cárnica del país, incluyendo comercios, frigoríficos y mataderos.
Alberto Samid, con su visión crítica y basada en datos, nos invita a reflexionar sobre el futuro de la ganadería en Argentina y la imperiosa necesidad de cambios estructurales en una industria vital para la economía nacional.


