Tiroteo en Parque Patricios: La interna de Huracán estalla una vez más
En una tarde soleada en Parque Patricios, el clima se tornó tenso cuando una facción disidente de la barra de Huracán atacó a tiros a la oficial. Este nuevo episodio de violencia ocurrió horas antes del esperado partido contra Deportivo Riestra. Según testigos, los disparos se desataron en la plaza José C. Paz, justo detrás del Hospital Penna, donde los barras se reunían preparándose para el partido. Vecinos y familias que disfrutaban de la tarde se vieron atrapados en este caos, donde los balazos no tardaron en resonar en el aire.
Los antecedentes de violencia que no cesan
Este enfrentamiento se inscribe en una serie de conflictos que vienen ocurriendo desde 2024. A raíz de la lucha por el control de la barra, los hermanos De Respinis, que lideran la facción oficial, han mantenido un férreo control sobre los beneficios y entradas, lo que ha generado tensiones con el grupo rival, liderado por Pablo Centurión y Cristian Travieso. Justamente, el día anterior al enfrentamiento circulaban rumores sobre un posible asalto a la tribuna del Globito, donde el bando de Plaza España intentaba reunir apoyo de otras facciones, aunque sus esfuerzos fallaron en reunir la fuerza suficiente para afrontar a sus rivales tradicionales. Al no conseguir el apoyo esperado y ante el rechazo de la comisión directiva del club, su decisión de actuar llevó a este violento desenlace.
La respuesta policial y las detenciones en el caos
La llegada de la Policía, tras los primeros disparos, fue determinante para controlar la situación que rápidamente se tornó caótica. Con balas de goma y refuerzos, lograron detener a 14 barras, confiscando entre sus pertenencias un revólver calibre .32, diversas facas y otras armas blancas, preparadas para un combate que casi resulta mortal. Según la versión de la barra oficial, los atacantes fueron identificados como “Luquitas” y “Dragone”, enemigos históricos, lo que sugiere que este enfrentamiento tenía raíces profundas y un sabor de venganza. La plena falta de intervención efectiva y la ausencia de información de inteligencia por parte de la comisaría de la zona fue otro elemento que suscitó críticas y cuestionamientos, dejando en el aire la pregunta de cómo se llegó a esta situación tan explosiva en pleno centro de Buenos Aires.


