El Futuro de Bariloche: La Necesidad de una Nueva Carta Orgánica
En una reciente entrevista para Bitácora (Radio Seis), la secretaria de gobierno de Río Negro, Natalia Almonacid, abordó la imperante necesidad de reformar la Carta Orgánica de la ciudad. Almonacid manifestó que la actual normativa “ya cumplió su misión” y que, a su juicio, resulta obsoleta ante la realidad actual de Bariloche. Según la funcionaria, los procedimientos que estipula la actual carta hacen que la gestión estatal sea excesivamente lenta, dificultando procesos esenciales como la licitación para contratar servicios. Haciendo hincapié en que esta normativa fue diseñada para una ciudad de 60,000 habitantes, la explosión demográfica que ha experimentado Bariloche requiere una respuesta normativa ajustada a su nueva realidad.
Propuestas Transformadoras
Durante la conversación, Almonacid destacó la necesidad de un tratamiento más ágil de las ordenanzas propuestas en el Concejo. Criticó el tiempo de espera actual de 45 días para el tratamiento urgente y abogó por un sistema que permita decisiones más rápidas y eficientes. En colaboración con su partido, Juntos Somos Río Negro, está trabajando en 10 puntos de partida para iniciar un diálogo con diversas organizaciones e instituciones, aunque aclaró que estas propuestas no son definitivas. En este marco, llamó a los líderes políticos a dejar de lado la precampaña y alentar un enfoque más en común para la mejora de Bariloche.
Participación Ciudadana y Efectividad
Uno de los puntos críticos que resaltó Almonacid es la falta de participación ciudadana en la política local. Manifestó que muchos vecinos se sienten desencantados porque no observan mejoras en su vida cotidiana a pesar de las promesas que emergen en las discusiones políticas. “Escuchar lindas palabras es buenísimo, pero si en la vida cotidiana tu vida no está mejorando, dejás de participar”, advirtió. Esto, sumado a su opinión sobre la necesidad de una refuncionalización de la Defensoría del Pueblo, que a su criterio no está cumpliendo eficazmente su rol, revela su deseo de que las instituciones sirvan realmente a la ciudadanía. Almonacid señaló que el presupuesto destinado a este organismo no refleja resultados suficientes, generando así una oportunidad valiosa para replantear su estructura y funciones en beneficio de la comunidad.
Con estas reflexiones, Natalia Almonacid nos invita a repensar el futuro de Bariloche a través de un marco normativo más sólido que se adapte a las demandas del siglo XXI.


