La Posición de FEEBA frente a las Recomendaciones del FMI
La Federación de Entidades Empresarias de Bariloche y Zona Andina (FEEBA) ha expresado su apoyo al planteo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) con respecto a las recientes recomendaciones de reforma tributaria emitidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 26 de mayo de 2026. Este documento sugiere ampliar la base del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, reduciendo el umbral de ingresos a partir del cual los trabajadores comienzan a tributar. Además, propone extender la base imponible del IVA a bienes y servicios que actualmente están exentos y reformar el régimen del Monotributo para aumentar sus categorías.
Una Carga para los Trabajadores y Pequeños Contribuyentes
Desde la FEEBA, se considera que estas medidas afectan principalmente a los asalariados, pequeños contribuyentes y al consumo doméstico, calificándolas como regresivas. En una entrevista con Bitácora (Radio Seis), el presidente de la FEEBA, Leo Marcasciano, enfatizó que la propuesta del FMI podría disminuir el poder adquisitivo de los trabajadores al incrementar las retenciones de ganancia. Marcasciano argumenta que estas reformas “no generan empleos, no reducen la informalidad y no mejoran la competencia de las empresas”. En lugar de estimular la economía, la aplicación de estos impuestos podría contraer la demanda y generar un círculo vicioso que la Argentina necesita romper.
La Necesidad de Reformas Estructurales en el Sistema Tributario
El presidente de FEEBA ha señalado que es crucial revisar el sistema tributario subnacional, actualmente centrado en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y las tasas de servicios municipales. Aunque reconoce que es necesario mantener la recaudación provincial, Marcasciano aboga por un traslado de la base imponible hacia donde la carga sea más equitativa. En su opinión, este cambio podría elevar la competitividad del sector productivo sin afectar los ingresos fiscales de cada jurisdicción. Además, ha cuestionado la naturaleza regresiva del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que impacta negativamente en toda la cadena productiva, desde el fabricante hasta el consumidor. En este contexto, el sector pymes enfrenta desafios significativos, ya que a menudo les resulta más complicado sostenerse en medio de altas cargas laborales y costos operativos.
Al expresar sus preocupaciones, Marcasciano enfatiza que es imperativo tener un diálogo abierto con el gobierno para revisar no solo los actuales impuestos, sino el sistema tributario argentino en su totalidad. Sin duda, este es un llamado a la acción para asegurar que las políticas impositivas se alineen con los intereses de la economía local, especialmente cuando el comercio electrónico sigue en auge.


