Denuncia por Maltrato en Geriátrico de Mar del Plata: Caso de Nicolás Cichero
Un Impactante Descubrimiento en la Residencia David
En la ciudad turística de Mar del Plata, la atención sobre los geriátricos ha cobrado una dimensión alarmante tras la denuncia contra Nicolás Gastón Cichero, un enfermero que ha sido señalado por violentos actos de maltrato hacia los residentes de la Residencia David. La investigación, iniciada por la justicia de la provincia de Buenos Aires, reveló un patrón de abuso sistemático que ha dejado a muchos en estado de shock. El impacto de estos acontecimientos ha reavivado el debate sobre la calidad de atención y el trato humano que deben recibir los adultos mayores en nuestras instituciones.
La Revelación de los Hechos y la Intervención de las Autoridades
El incidente que desató la indignación y la acción inmediata ocurrió en la sede del geriátrico, ubicada en la calle Funes 1783. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron momentos desgarradores en los que Cichero agredía físicamente a dos ancianas. Entre las imágenes más alarmantes se observa cómo el enfermero, de manera brutal, utiliza una cuchara para herir en el labio a una de las residentes. Además, se aprecian escenas de violencia verbal y física, como cuando arrojó a otra anciana sobre una cama. Ante tales acusaciones, Marcela Alejandra Poskin, la encargada del geriátrico, actuó de manera inmediata, despidiendo al acusado y formalizando la denuncia ante las autoridades.
La Búsqueda de Justicia y el Estado Actual del Caso
Las acciones perniciosas de Cichero han llevado a una intensa búsqueda por parte de las fuerzas policiales de la provincia, quienes trabajan para dar con su paradero. La fiscal Graciela Trill dirige la causa por lesiones leves en su contra, mientras los familiares de las víctimas y la comunidad local esperan ansiosos que se restablezca la justicia. Este escándalo no solo ha puesto en jaque la confianza depositada en las residencias para ancianos, sino que también ha generado un llamado a la acción para mejorar las condiciones de cuidado en estas instituciones, asegurando que nuestros mayores reciban la dignidad y respeto que merecen.
La situación en Mar del Plata es un recordatorio contundente de la importancia de supervisar y garantizar ambientes seguros para nuestros ancianos. Dado que el caso sigue su curso, la comunidad permanece alerta, con la esperanza de que nunca más se repitan hechos de tal gravedad.


