Una puesta en escena que demuestra la importancia de valores que nunca pierden vigencia
En el vibrante mundo del teatro local, “Sietevidas, la gatópera” ha regresado para cautivar tanto a niños como a adultos. Este retorno, que comenzó en enero, ha encantado a quienes la disfrutaron en 2009, cuando se presentó por primera vez con un éxito arrollador en quince funciones, repletas de aplausos. La agrupación Más que siete planea llevar a cabo una función mensual hasta noviembre, comenzando con la próxima cita, el 11 de julio en la biblioteca Sarmiento. Este renacer se presenta como una oportunidad no solo para revivir la puesta original, sino también para transmitir importantes valores que, aunque han pasado años, siguen resonando en nuestra sociedad.
La directora Verónica Montero recuerda con cariño el origen de este proyecto. La historia de un gato que desea explorar el mundo, a pesar de la reticencia de su dueña, está diseñada para abrir conversaciones sobre el amor, la amistad, la diversidad y el respeto. Adaptar la obra original, que contaba con títeres, a una versión con actores fue un desafío emocionante. Asegura que, a pesar de los cambios, no se ha perdido la esencia del texto. La obra presenta una narrativa rica y divertida que logra captar la atención de los espectadores a través de una fusión de actuación y música, haciendo que tanto los chicos como los adultos se diviertan y se emocionen.
El grupo Más que siete no es sólo un conjunto de actores; es una familia que ha evolucionado junto a la obra. Con miembros que han regresado y nuevos integrantes que aportan frescura, cada función se convierte en una experiencia única. Montero expresa su alegría al ver la reacción del público, que sigue maravillándose con la historia, a pesar de la era digital que los rodea. La capacidad de atención de los niños durante la hora y cuarto que dura la obra es un testimonio del magnetismo de “Sietevidas”. Además, aquellos que la vieron de pequeños regresan ahora como jóvenes, buscando revivir los momentos de su infancia, demostrando que la magia del teatro sigue siempre viva.


