Rechazo a la Privatización del Vertedero Municipal
Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) se ha manifestado un fuerte rechazo ante el anuncio del intendente, Walter Cortés, sobre la privatización del vertedero municipal. Este cambio, que se implementará a partir del 18 de julio de 2026, generó una ola de incertidumbre entre los trabajadores municipales. No solo se cuestiona la decisión de ceder la gestión del vertedero a una empresa privada durante un año, sino que también se teme por la situación laboral de los empleados actualmente en funciones.
Acciones del SOYEM
Brenda Morales, secretaria general del SOYEM, ha llevado la voz de los trabajadores a los medios. En diálogo con Noticiero Seis, reveló que ya han presentado un pedido de anulación tanto de la ordenanza que promueve la privatización como de la que establece la reubicación de los trabajadores. Estas gestiones tienen como objetivo principal revertir lo que consideran un proceso irregular, ya que, según Morales, la resolución fue tomada sin pasar por el Concejo Municipal, contraviniendo así lo estipulado en la Carta Orgánica.
Críticas a la Gestión Municipal
Morales también criticó la falta de transparencia en el manejo de la situación, destacando que la notificación a los empleados afectados se realizó de manera apresurada. “Han sacado una resolución de un día para el otro”, expresó, enfatizando que muchos compañeros se presentarán a trabajar sin saber si serán parte de la nueva gestión privada. Además, explicó que un grupo de 27 trabajadores se verá afectado por esta medida, lo que ha encendido más el debate en torno a la responsabilidad de los concejales en la toma de decisiones cruciales para la comunidad. Durante semanas, se había estado trabajando en una comisión especial de consulta con vecinos, lo que hace que la abrupta decisión reciente resulte aún más incomprensible para los sectores involucrados.
La postura del sindicato es firme: defenderán la empleabilidad pública y la transparencia en todas las acciones municipales, considerando que son fundamentales para el bienestar de la comunidad. A medida que avanza la situación, las repercusiones de esta decisión se harán sentir no solo en la vida de los trabajadores, sino en la dinámica del servicio de recolección y tratamiento de residuos en la localidad.


