Impacto del Tornado en Bernardo de Irigoyen
El 31 de julio de 2026 a las 17:55 hs, las imágenes de un temible tornado recorrían rápidamente las redes sociales, capturando la atención de todos los habitantes de la región. Este fenómeno meteorológico se registró en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, ubicada a casi 100 kilómetros al norte de Rosario. Ese día, la situación climática ya se encontraba marcada por una alerta naranja debido a fuertes tormentas que venían acompañadas de lluvia y granizo, afectando diversas localidades como el Cordón Industrial y Funes. La conmoción fue palpable, ya que las condiciones climáticas adversas no solo se manifestaron en el aire, sino que también provocaron inquietud entre los residentes de la zona.
Los testimonios y registros de los vecinos de Campo Soto, una localidad del departamento San Jerónimo, fueron cruciales para documentar el fenómeno. A pesar de la magnitud del tornado, el Centro de Monitoreo Climático y Meteorológico de Santa Fe confirmó que los daños fueron mínimos hasta ese momento. No se reportaron heridos y los daños materiales fueron esporádicos, limitados principalmente a zonas rurales. Esta noticia fue un alivio para muchos, dado el contexto de temor que generan estos eventos climáticos.
Paralelamente, en Rosario, las primeras lluvias comenzaron a caer después de las 16:30 hs, acompañadas de la angustia de automovilistas que se encontraron de repente en medio de tormentas intensas. La preocupación aumentó cuando se produjeron fuertes granizadas que obligaron a los conductores a buscar refugio urgentemente. Este episodio fue un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y del poder de sus manifestaciones, que pueden llegar a crear situaciones de riesgo en segundos. Sin duda, este tornado se suma a la lista de eventos climáticos impactantes que han marcado la historia reciente de la región.


