Informe Ambiental y sus Advertencias en el Loteo Dos Lagos
El loteo Dos Lagos, situado entre el lago Correntoso y la Ruta 40 en Villa La Angostura, ha sido objeto de controversia durante años. Desde septiembre de 2009, la organización ambientalista Alerta Angostura emitió un informe que planteaba serias preocupaciones sobre las obras propuestas en esta zona. El documento fue presentado a la Dirección de Medio Ambiente del municipio y contenía objeciones al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de un apart hotel. Allí se resaltó que el área posee características geográficas y naturales únicas, siendo considerada un “ícono” turístico por su cercanía a atractivos como el lago y ríos conocidos internacionalmente por la pesca deportiva.
Uno de los aspectos más alarmantes del informe se centró en la inestabilidad del suelo en la región. Alerta Angostura advirtió que la intervención en el terreno podría inducir a desmoronamientos, exponiendo que el movimiento de tierras y la deforestación debilitarían significativamente la estructura del suelo. Se mencionaba que incluso en obras de menor magnitud en áreas cercanas ya se habían reportado incidentes similares. El informe destacó que los suelos volcánicos de la región, que ya presentaban un alto grado de degradación, podrían volverse aún más inestables, empeorando la situación estructural y generando un riesgo considerable para aquellos que viven y transitan por la zona.
Recientemente, este debate tomó fuerza nuevamente cuando, tras intensas lluvias, se produjo un deslizamiento de tierra en el acceso a la playa del lago Correntoso. Este incidente triggereó la preocupación de vecinos y visitantes, reavivando el diálogo sobre el impacto de las intervenciones urbanísticas en áreas sensibles. El informe de Alerta Angostura, que hacía eco de advertencias sobre la falta de estudios adecuados y una planificación deficiente, cobra relevancia en este contexto. La zona está categorizada como “zona roja” según la Ley Nacional de Bosques N° 26.331, lo que resalta la importancia de aplicar criterios de precaución para evitar daños ambientales irreversibles. En este complejo escenario, la planificación territorial y la evaluación rigurosa de proyectos en áreas de alto valor ambiental se convierten en temas de vital importancia para la comunidad.


