Camilleros: Un Cambio Necesario en su Reconocimiento Profesional
La situación actual de los camilleros en el ámbito de la salud ha sido un tema de debate en los últimos años. Actualmente, estos trabajadores se agrupan dentro del “departamento de enfermería”, donde su labor es percibida como un simple apoyo. Sin embargo, un nuevo proyecto de ley busca reestructurar esta situación, afirmando que “debido a la naturaleza de sus funciones y su contacto directo con el paciente, deben ser considerados dentro del agrupamiento de Auxiliar Asistencial”. Este cambio es fundamental para reconocer la importancia de su rol en el sistema de salud argentino.
Funciones Críticas en Situaciones de Emergencia
El texto del proyecto enfatiza que el papel de los camilleros es crucial, sobre todo en situaciones de emergencia institucional o durante evacuaciones rápidas. Manejar pacientes críticos requiere que estos profesionales no solo tengan habilidades manuales, sino también un conocimiento sólido sobre códigos médicos y control de infecciones. Además, la nueva normativa propone la incorporación de los artículos 47 bis, 47 ter y 47 quater al Escalafón del Personal de la Administración Pública, delineando funciones obligatorias como el traslado de pacientes de la cama a la camilla o silla de ruedas, y la colaboración con enfermería en tareas de higiene.
Capacitación y Prohibiciones Claras
En cuanto a la capacitación, el artículo 47 quater obliga al Ministerio de Salud a implementar programas regulares de perfeccionamiento en “Traslados Médicos”. Esto incluye la participación obligatoria de los camilleros en cursos específicos sobre mecánica básica y manejo de pacientes en diversas situaciones críticas, como politraumatismos y emergencias cardiovasculares. Por otro lado, la normativa también establece prohibiciones claras: los camilleros no podrán realizar tareas de cadetería o cafetería, ni transportarán fluidos biológicos (como sangre o orina), ni material de anatomía patológica, lo que resalta la importancia de delimitar sus responsabilidades y funciones.
Estos cambios propuestos no solo buscan mejorar las condiciones laborales de los camilleros, sino que también reflejan un reconocimiento necesario de su papel en el cuidado del paciente, elevando su profesionalismo y asegurando una atención más efectiva en el ámbito de la salud.


