Polémica en Liniers: Losada se salva de la expulsión
A los 35 minutos del segundo tiempo y en medio de un partido vibrante, el arquero de Lanús, Nahuel Losada, generó una controversia que dejó a todos boquiabiertos. En un encuentro clave ante Vélez, donde el Granate se imponía por 1 a 0 gracias a un gol de Carlos Izquierdoz, Losada cometió una infracción alevosa al tocar el balón con la mano afuera del área. Sin embargo, el árbitro Pablo Dóvalo decidió no mostrarle la segunda tarjeta amarilla, desatando la furia del cuerpo técnico, los jugadores y los hinchas del Fortín.
La jugada se desarrolló cuando la pelota comenzó a picar hacia la derecha del área. Losada, mal calculando la trayectoria, tocó el balón una vez que ya había cruzado la línea de fondo. A pesar de que Dóvalo sancionó la falta, no se atrevió a mostrar la tarjeta amarilla que hubiera significado la expulsión del arquero. Para entender la magnitud de la situación, hay que recordar que Losada ya había sido amonestado por retrasar un tiro de esquina, lo que aumentó la indignación de todos los presentes.
Este insólito momento llevó a los jugadores de Vélez a rodear al árbitro, mientras que los mellizos Barros Schelotto lanzaron reclamos hacia el cuarto árbitro, Jorge Broggi. La grada estalló en cánticos contra el colegiado, reflejando la frustración de un equipo que se vio perjudicado en una jugada que claramente podía haber cambiado el rumbo del partido. Gracias a esta decisión, Lanús se llevó un triunfo crucial del estadio José Amalfitani, que había sido un verdadero fortín para Vélez, culminando con un invicto de varios meses en casa.


