La Huella de Rómulo Berruti en el Periodismo Argentino
El mundo del periodismo cultural argentino se encuentra de luto. El pasado 22 de marzo, Rómulo Berruti, un pilar fundamental en la difusión de las artes y el espectáculo, dejó un vacío inquebrantable. Su trayectoria, que se extendió por más de seis décadas, estuvo marcada por una dedicación genuina y una pasión que moldearon la forma en que el público se relaciona con la cultura. Nacido el 23 de octubre de 1937 en Buenos Aires, su conexión con el arte comenzó desde la infancia, influenciado por su tío, el dramaturgo Alejandro Berruti. Esta relación temprana con el teatro y la literatura sembró en él el deseo de convertirse en un comunicador que no solo informara, sino que también emocionara y educara.
Berruti inició su carrera en 1960, escribiendo para distintos medios como El Mundo y Crítica, pero su legado realmente se cimentó en Clarín, donde durante 26 años lideró la sección Espectáculos. Allí, creó “Telones y Pantallas”, un espacio que se convirtió en esencial para cualquiera interesado en la dinámica del cine, teatro y televisión. Su estilo, caracterizado por un enfoque sensible y analítico, le permitió conectar con un amplio espectro de lectores, explorando el detrás de escena y el contexto cultural de cada obra. A su vez, su presencia en la televisión, especialmente en el programa “Función Privada” junto a Carlos Morelli, ofreció una plataforma para el cine de autor y producciones nacionales que, de otro modo, podrían haber pasado desapercibidas para el gran público.
La radio también fue otro de los espacios donde Berruti brilló, destacándose en programas como “Detrás del espejo” y “Plumas, bikinis y tangos”. Su compromiso con la cultura fue reconocido con múltiples premios, incluyendo el prestigioso Premio Konex. A lo largo de su carrera, Berruti fue elegido como jurado para diversos galardones, afirmando su autoridad en el ámbito cultural. Su partida no solo deja un vacío en el periodismo, sino también en el corazón de todos aquellos que encontraron en su trabajo una guía, un narrador apasionado y un defensor incansable de la riqueza de la cultura argentina. Su legado perdurará en cada texto, cada entrevista y en la memoria colectiva de quienes valoran el arte.


