Almeyda despachado: el fin de un sueño en Sevilla
Matías Almeyda, el ex entrenador del Sevilla, no pudo ocultar su decepción tras ser despedido a mitad de temporada. Su relación con la dirigencia, que él mismo calificó de “doble cara”, culminó de manera abrupta luego de que, el día anterior a su despido, le aseguraran que continuaría al mando del equipo. En un contexto donde el club andaluz lucha por evitar el descenso, Almeyda esperaba tener tiempo para implementar su proyecto. “Un día antes de decirme que me tenía que ir, me dijeron que me quedaba hasta el final”, reveló el Pelado, visiblemente dolido por cómo se dieron las cosas.
Un paralelismo doloroso
Durante una charla con el canal de YouTube Rádar Mundialista, Almeyda comparó su experiencia en España con su etapa en River Plate: “Fue muy parecido, dos clubes con problemas económicos, políticos y con una hinchada que espera que el equipo siempre gane”. Sin embargo, advirtió que, a diferencia de su pasado en Núñez, el plantel del Sevilla no estaba diseñado para conseguir títulos, sino para luchar por no descender. Almeyda dirigió 34 partidos, logrando 10 victorias, 7 empates y 14 derrotas, un rendimiento que no fue suficiente en un club tan exigente.
La primera vez en la cuerda floja
Este despido se convierte en un hito en la carrera del argentino, ya que es la primera vez que no llega a completar una temporada en un club. Hasta este momento, había mantenido ciclos de aproximadamente dos años en sus anteriores equipos, como en Banfield, Chivas, San Jose Earthquakes y AEK Atenas. Sin embargo, el Sevilla no le dio esa oportunidad. En medio de un clima tenso, el exentrenador expresó: “Lo del Sevilla es la primera vez que me pasa. Siempre tuve proyectos largos. Esa es, de las traiciones del fútbol, la que me duele. Esa gente ya no me puede mirar más”. Con un paso fugaz por el fútbol español, Almeyda enfrenta ahora un futuro incierto en su carrera.


