Testimonio de Elena Makarova: Una experiencia de horror y denuncia de violencia obstétrica
Elena Makarova, una ciudadana rusa que se encuentra actualmente en su país natal, ha compartido su desgarrador testimonio tras su experiencia en Argentina, donde dio a luz en el Hospital Ramón Carrillo. Su relato, que se enmarca dentro de la causa que investiga la “secta rusa de Bariloche”, ha dejado al descubierto una serie de supuestas irregularidades en el sistema de salud y el trato que recibió como mujer y madre. Según Makarova, su llegada a Argentina se basaba en la esperanza de encontrar un nuevo comienzo, lejos de una relación violenta y opresiva en Rusia. Sin embargo, lo que encontró fue un entorno de restricción y sufrimiento que describió como “una pesadilla”.
Durante su estancia en el hospital, Makarova afirmó que vivió bajo condiciones extremas. Denunció la falta de atención adecuada, el no poder salir con su bebé al aire libre y una severa privación de libertad que la dejó incomunicada. Señaló que, a pesar de ser una madre primeriza, no recibió el apoyo necesario durante sus primeros días con su hijo. “Los primeros tres meses de vida de mi hijo transcurrieron en cautiverio”, confesó, añadiendo que el impacto emocional de esta experiencia se traduce en pesadillas persistentes y un sentimiento de desamparo. En este contexto, Makarova no dudó en hablar de violencia obstétrica, señalando que las decisiones médicas se tomaron sin su consentimiento y que, en varias ocasiones, se vio sometida a prácticas invasivas y deshumanizantes.
Makarova también criticó la falta de acción por parte de la Justicia, planteando que no se comprendía la magnitud de su sufrimiento ni el de otras mujeres en situaciones similares. Aseguró que el personal de salud le hizo constantes preguntas sobre la presencia del padre de su hijo, a pesar de su huida debido a la violencia de género. Además, desmintió su vinculación con la organización que investiga la justicia, dejando claro que no conocía a los detenidos ni tenía relación alguna con ellos. Mientras tanto, la causa judicial avanza en la Justicia federal, con el juez Gustavo Zapata extendiendo la investigación y manteniendo a Konstantin Rudnev, presunto líder de la secta, bajo prisión preventiva.


