El Alarmante Aumento de Casos de Salmonelosis
El Dr. Rodrigo Bustamante, del área de epidemiología del Hospital Zonal de Bariloche, ha emitido una alerta sobre un aumento histórico de contagios de salmonelosis en la región. Este repunte es especialmente preocupante, dado que los registros actuales representan el doble del máximo histórico, confirmando una tendencia alarmante que se manifestó desde 2025 y continúa en 2026. La salmonelosis, causada por la bacteria Salmonella, se encuentra comúnmente en alimentos como el pollo crudo y los huevos, tanto en la cáscara como en su interior. Los síntomas incluyen diarrea, fiebre —que puede ser alta y persistente— y vómitos, lo que difiere notablemente de las gastroenteritis virales que suelen resolverse en poco tiempo. El Dr. Bustamante advierte que si no se toman las precauciones adecuadas, los afectados pueden experimentar deshidratación grave.
Prevención es Fundamental
Desde el Ministerio de Salud de Río Negro se hace hincapié en la importancia de una adecuada manipulación de alimentos para prevenir el contagio de Salmonella. Esto incluye asegurarse de que tanto los huevos como el pollo estén bien cocidos; por ejemplo, los huevos deben cocinarse hasta que tanto la clara como la yema estén firmes. Lavar el pollo crudo es una práctica que, lejos de ser segura, dispersa las bacterias por toda la cocina a través de salpicaduras. Además, se debe evitar la contaminación cruzada utilizando diferentes tablas de cortar para carnes y verduras. También es recomendable desechar el maple de huevos una vez ingresados a la heladera y mantener una rigurosa higiene al manipularlos.
Signos a Tener en Cuenta
La identificación temprana de la salmonelosis es crucial. Los síntomas que deben alertar a los pacientes incluyen una fiebre alta que no cede, dolor abdominal intenso, diarrea y vómitos persistentes durante más de tres días, así como signos de deshidratación, como boca seca y mareos. Si experimentas estos síntomas, es importante consultar a un médico para realizar un diagnóstico adecuado y, en caso necesario, iniciar un tratamiento basado en antibióticos, cuya efectividad se asegura mediante un cultivo previo que determine la sensibilidad de la bacteria. Además, la prevención en términos de higiene personal es crucial, especialmente en el manejo de superficies que podrían estar contaminadas.


