La Urgencia en la Búsqueda de Personas Desaparecidas
El tema de la búsqueda de personas desaparecidas es crítico, especialmente cuando se trata de menores. La psicóloga forense y Coordinadora del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), Aula Ayala, subrayó en un reciente diálogo con Radio Seis que no hay lugar para la espera en estos casos. Según ella, la creencia de que se deben esperar 24 o 48 horas para hacer una denuncia es un mito: “No está en ninguna norma, es una mala práctica que se fue instalando”. Ayala insistió en la necesidad de actuar rápidamente, dado que cada minuto cuenta cuando se trata de un niño o adolescente.
Protocolo de Alerta Sofía
El programa Alerta Sofía es fundamental y se basa en un protocolo riguroso para su activación. Uno de los primeros pasos es la denuncia inmediata en fiscalías o comisarías, lo que permite que el fiscal ordene la difusión rápida de la imagen de la persona menor desaparecida. Ayala explicó que no todos los casos son aptos para activar el Alerta Sofía, y destacó la importancia de la cooperación entre distintos organismos, incluyendo el Ministerio de Seguridad Nacional, poderes judiciales y policías locales. En un reciente caso en Bariloche, la intervención del fiscal Guillermo Lista fue crucial para interceptar a una menor que se encontraba en peligro. Esto demuestra la importancia de una rápida articulación entre las diferentes fuerzas del orden.
Redes Sociales y Difusión de Imágenes
Si bien la difusión de imágenes a través de redes sociales puede ser efectiva, también conlleva riesgos. “La viralización siempre ayuda, pero puede haber consecuencias”, advirtió Ayala, señalando que la decisión de autorizar la difusión recae en la familia y bajo la supervisión de un fiscal o juez. En promedio, entre 5 a 7 menores se van de sus casas diariamente por diversas razones, por lo que se deben aplicar criterios estrictos para el uso del Alerta Sofía. Ayala reveló que no se puede activar el alerta por cada caso, ya que esto podría llevar a la desensibilización del público. Además, la línea 134, gratuita y anónima, es una herramienta esencial para quienes deseen proporcionar información sin exponerse.


