Kaki Rivas: De Piloto a Campeón de la Vida
Roberto Carlos Rivas, cariñosamente conocido como Kaki, es un nombre querido en el automovilismo argentino, pero su historia es mucho más que velocidad y carreras. En una reciente charla con TyCSports.com, Kaki compartió cómo un ataque brutal en su vida cambió su rumbo para siempre. Durante un tiroteo, recibió múltiples perdigones en la cabeza que le costaron la vista. Tras un mes de internación en coma y un despertar lleno de sueños compartidos con su pasión por las carreras, Kaki tuvo que enfrentar una nueva realidad: “Cuando desperté, todavía pensaba en la próxima final que debía correr”.
La Reinventación de un Campeón
Lejos de renderse, Kaki tomó las riendas de su vida y decidió transformarse. Después de 12 años de lucha interna y aceptación, encontró en el tenis para ciegos una nueva forma de competición. “La voz suena firme, cálida y llena de energía”, destaca Su determinación es inquebrantable. Cuando le preguntan sobre su percepción del mundo tras la pérdida de la vista, responde con un optimismo contagioso: “Una persona que ve a veces es más ciega que un ciego”. Este enfoque, que combina la superación personal y un deseo de ayudar a otros, lo lleva a representar a Argentina en Mundiales de tenis, aunque con el pesar de no recibir el apoyo estatal que merecería.
La Vida a 250 km/h
La vida para Kaki ahora es diferente, pero no menos emocionante. “Hoy, soy feliz con lo simple”, reflexiona. A pesar de su pasión por la velocidad, ha aprendido a disfrutar momentos que antes podría haber ignora, como escuchar el canto de los pájaros. La adaptación llegó cuando su hija nació y su madre fue diagnosticada con cáncer, momentos que lo llevaron a decir: “No quiero depender más de nadie”. Con cada desafío, Kaki se reafirma en su camino, recordando que la verdadera competición no ocurre en una pista de carreras, sino en la carrera de la vida misma.


