Riquelme y su Silencio Sorprendente
La eliminación de Boca Juniors en los octavos de final del Torneo Apertura ante Huracán dejó un sabor amargo en el corazón del Xeneize. Esta derrota, que acarreó tres caídas consecutivas, marcó un punto de inflexión en la temporada y dejó al equipo sin opciones de ser campeón. Sin embargo, lo que más sorprendió fue que el presidente del club, Juan Román Riquelme, decidió no hablar con el plantel tras el partido; algo inusual en su gestión, donde las charlas post-match han sido una constante, ya sea en el vestuario, el predio o incluso en el micro del equipo.
Una Costumbre Que Parece Romperse
Históricamente, Riquelme ha hecho de la comunicación con los jugadores un pilar de su liderazgo en Boca. Después de derrotas significativas, como la sufrida en el Superclásico en octubre de 2023, su presencia en el vestuario ha sido inminente, buscando siempre motivar o transmitir su enojo. “No hay nada que hablar”, afirmaron fuentes cerca del club, generando inquietud entre los hinchas sobre el estado de ánimo del plantel tras esta reciente debacle.
Mirando Hacia el Futuro
Con solo dos encuentros por delante en este semestre, y la presión de los próximos partidos en La Bombonera contra Cruzeiro y Universidad Católica, el ambiente en Boca es tenso. Los jugadores están golpeados anímicamente y saben que un nuevo traspié podría dejar al equipo en una situación crítica en la Copa Libertadores. Desde el club aseguran que, a pesar de los errores cometidos en el último partido, confían en canalizar esa bronca para obtener resultados positivos en lo que queda de la competencia.


