La Conmemoración del Paso a la Inmortalidad de Martín Miguel de Güemes
Hoy, 17 de junio, recordamos el Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, una figura central en la lucha por la Independencia de Argentina. A los 36 años, Güemes fue emboscado y asesinado por fuerzas realistas en 1821, pero su legado perdura en la memoria de los argentinos. Como comandante de “Los infernales”, una división de élite del ejército gaucho, se destacó por su valentía y liderazgo, defendiendo la frontera norte del país ante los ataques enemigos. Su papel en la lucha por la libertad ha cimentado su lugar en la historia nacional como uno de nuestros próceres más queridos.
Acto Conmemorativo en la Plaza Güemes
Hoy, se llevó a cabo un emotivo acto conmemorativo en la Plaza Güemes, donde se encuentra su busto. Participaron diversas autoridades como Fuerzas de Seguridad, Bomberos y el intendente Walter Cortés. Durante el evento, Cortés resaltó la figura de Güemes, afirmando que “representa la predisposición de alguien que ni siquiera venía de las filas militares”. El jefe comunal enfatizó que su valentía y decisión fueron fundamentales en tiempos de crisis, convirtiéndolo en un ejemplo de patriotismo. Este tipo de homenajes no solo celebran la historia, sino que también inspiran a las nuevas generaciones a valorar el sacrificio por la libertad.
La Herencia Familiar de Güemes
Un momento destacado del acto fue la presencia de Luz Ovejero Güemes, tataranieta del prócer, quien junto a su hija Carmela Previcsh, expresó su agradecimiento por el homenaje. “Solo quiero agradecer que le hagan un homenaje a Güemes, que se lo merecía, porque fue un patriota”, manifestó con emoción. Luz compartió que participar en actos así es una tradición familiar que les conecta con su ancestro, recordando experiencias vividas en lugares como Salta. La emoción y el orgullo que siente por su legado son palpables, y su participación resalta la importancia de recordar y honrar a quienes lucharon por la libertad que hoy disfrutamos.
Este acto no solo es un tributo al coraje de Güemes, sino también una celebración de la historia compartida que forma la identidad de nuestro país. A través de estas ceremonias, la figura de Martín Miguel de Güemes sigue viva y enseñándonos sobre la importancia de hacer frente a los desafíos por el bien común.


