A pesar de la gravedad que puede implicar esta situación, el presidente defendió a su jefe de Gabinete, calificando su explicación sobre el incremento de su patrimonio como “absolutamente plausible”. Adorni admitió un error administrativo al no incluir ahorros en sus declaraciones juradas, una omisión relacionada con inversiones en criptomonedas realizadas entre 2014 y 2018. Milei se mostró optimista, asegurando que considera a Adorni inocente y que lo respaldará “hasta las últimas consecuencias”. Esta confianza en su funcionario evidencia el interés del presidente en mantener la estabilidad dentro de su ejecutivo, en un ambiente marcado por la controversia.
En el ámbito judicial, la situación está en pleno desarrollo, con el fiscal Gerardo Pollicita ordenando nuevas medidas de prueba en la investigación por enriquecimiento ilícito. Los peritos contadores de la Procuración General de la Nación están revisando las cuentas del jefe de Gabinete para encontrar posibles inconsistencias antes de la feria judicial de invierno. Ante el avance de la causa y la presión ejercida por la oposición en el Congreso, el oficialismo trabaja para evitar que la controversia afecte el funcionamiento del gabinete. Milei, por su parte, intenta restarle importancia al asunto, argumentando que el problema real es que la omisión de activos ocurrió antes de que Adorni asumiera oficialmente su cargo. Esta serie de eventos pone de relieve la tensión interna en el gobierno y el delicado equilibrio entre defensa y rendición de cuentas en el contexto actual.


