Recuperación Post Incendio en el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido
En la provincia de Río Negro, el impacto de los incendios forestales ha dejado huellas profundas en la naturaleza y en la comunidad. Un año después del incendio de Confluencia, que devastó más de 2500 hectáreas del Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), se están implementando estrategias para enfrentar las consecuencias. La preocupación por el avance de especies exóticas invasoras, especialmente el pino insigne (Pinus radiata), ha sido un llamado a la acción para las autoridades. A través de una colaboración activa entre la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, el SPLIF, el Servicio Forestal Andino y los residentes del área, se están llevando a cabo tareas de monitoreo y recuperación del bosque nativo.
Una de las acciones destacadas es una intervención piloto en tres hectáreas afectadas por el fuego, donde se realizan tareas de extracción manual de pinos, remoción y un monitoreo constante. Este esfuerzo no solo tiene como objetivo reducir la presencia de estas especies invasoras, sino que también busca disminuir la carga de combustible vegetal, lo que a su vez permitirá una recuperación más saludable del ecosistema nativo. La estrategia se complementa con la generación de información técnica que será clave para mejorar futuras intervenciones y proporcionar recomendaciones prácticas a los pobladores de la región.
Desde el inicio del proyecto en abril, se han llevado a cabo jornadas de trabajo que han reunido a más de 40 personas, incluyendo Guardas Ambientales, combatientes del SPLIF y miembros de la comunidad local. Todos ellos están unidos por un propósito común: la restauración del bosque andino y la protección de la biodiversidad. Con un enfoque que prioriza la gestión ambiental y la prevención, el Gobierno de Río Negro demuestra su compromiso con la conservación de los recursos naturales y el acompañamiento de las comunidades, creando un entorno más seguro y saludable para las futuras generaciones.


