El pase de Galarza a Boca: un soap operático que no se concretó
El tiempo apremiaba para Boca Juniors, que contaba con un acuerdo verbal con el mediocampista Matías Galarza para sumarlo a su plantel, pero las negociaciones con Talleres se estancaron a horas del cierre del libro de pases. Las expectativas eran altas al combinar la urgencia de reforzar la plantilla tras la grave lesión de Tomás Aranda, pero finalmente, el Xeneize se quedará sin refuerzos. La directiva, liderada por Juan Román Riquelme, se dio cuenta de que la oferta de cuatro millones de dólares por el 80% del pase de Galarza no cumplió con las exigencias del club cordobés.
Negociaciones fallidas
Desde Córdoba, Talleres no solo rechazó la primera propuesta, sino que también propuso incluir la deuda existente con Boca por Cristian Pavón, que asciende a 2.500.000 dólares. Esta postura rígida terminó por bloquear las tratativas. Aunque Galarza expresa su deseo de llegar a Boca, la falta de entendimiento entre clubes dejó todo en el aire y sin viabilidad. El mediocampista de 24 años, que pertenece en un 60% a Talleres y 40% al Genk de Bélgica, había acordado su contrato con Boca, pero sus sueños de vestir la camiseta azul y oro se desvanecieron esta vez.
Una voz de la banca
El entrenador de Talleres, Omar de Felippe, sobre la situación de Galarza, se mostró resignado. En su conferencia de prensa, tras la victoria sobre Unión, comentó: “Estamos al tanto de lo de Matías Galarza y Boca. Queremos que se quede. Pero si la dirigencia y él deciden irse, listo. Es su futuro también.” Así, la historia de Galarza se cierra por el momento, dejando a Boca con un plantel sin cambios justo cuando más lo necesitaba.


