Fundación Emaús: Un refugio para quienes más lo necesitan
La Fundación Emaús, ubicada en Otto Goedecke 1170, se ha convertido en un faro de esperanza para muchas personas en situación de calle. En su misión original de acoger a estos individuos, el presidente Rodrigo “Polaco” Rapela señala que también se han visto en la necesidad de incluir a adultos mayores y pacientes con problemas de salud mental. Esta realidad pone de manifiesto la compleja intersección de diversas problemáticas sociales que enfrenta la comunidad. La fundación, consciente de esta diversidad, trabaja incansablemente para atender las necesidades de todos sus residentes, reconociendo que cada vida trae consigo una historia única y valiosa.
Con el fin de abordar específicamente la necesidad de un espacio destinado a adultos mayores, la Fundación Emaús ha lanzado la campaña “Un ladrillo solidario Bariloche”, en colaboración con Red Solidaria. Esta iniciativa busca recaudar fondos para la construcción de un nuevo hogar que brinde un refugio seguro y cálido a esta población tan vulnerable. Los ciudadanos pueden sumarse al esfuerzo a través de diferentes métodos, como la donación mediante billeteras virtuales o transferencias bancarias. La fundación ya cuenta con el terreno, y el objetivo es abrir este nuevo espacio para el año 2028. La soledad, un sentimiento común en el sector etario, es una de las principales motivaciones detrás de este proyecto, que busca ofrecer no solo un techo, sino también compañía y apoyo emocional.
Además de la atención a adultos mayores, Rapela ha señalado una creciente inquietud por la situación de las personas con problemas de salud mental que llegan a la Fundación. Con una parte significativa de los residentes enfrentando estos desafíos, la sede busca colaborar con el Estado provincial para desarrollar un dispositivo que aborde esta problemática de manera más efectiva. Aunque se ha avanzado en la desmanicomialización, el presidente resalta que los centros de día necesarios para ofrecer asistencia no están funcionando adecuadamente. Así, la Fundación Emaús se ha convertido en un espacio donde se intenta llenar ese vacío, a través de la atención dedicada de operadores que, aunque no siempre están preparados para esta tarea, ofrecen su corazón y dedicación para ayudar a quienes más lo necesitan.


