La Prohibición de Max Aroma: Un Alerta Sanitaria
Recientemente, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) tomó una decisión que ha levantado polvareda entre consumidores y comerciantes: prohibió el uso, la comercialización y la distribución de todos los lotes del producto “Max Aroma, LIMPIAHORNOS Y PARRILLAS”. Esta medida se dio a conocer a través de la Disposición 3351/2026, publicada en el Boletín Oficial, y afecta tanto a comercios físicos en todo el país como a plataformas de venta online. Se trata de una acción destinada a salvaguardar la salud de los consumidores ante la aparición de riesgos imprevistos asociados a este desengrasante.
El origen de la controversia radica en la categorización inicial del producto. Max Aroma, fabricado por la firma de Blas Parra, había sido anotado bajo una categoría de menor riesgo; sin embargo, tras una exhaustiva evaluación técnica, se determinó que su composición lo ubicaba en un segmento de mayor peligrosidad química. Durante las inspecciones realizadas, los fiscalizadores encontraron que la empresa continuó produciendo el limpiador, a pesar de haber recibido una notificación formal sobre la suspensión de su registro original. Esta situación ha generado preocupación, dado que se trata de un producto utilizado comúnmente en los hogares, donde la seguridad es primordial.
Como medida preventiva, las autoridades sanitarias han ordenado el retiro de los productos afectados, considerando que podrían representar un riesgo para la salud de los consumidores. Esta acción de la ANMAT se suma a una reciente clausura masiva de lotes de otra marca, “Maxus”, que abarcó una variedad de productos como lavandinas, desinfectantes y detergentes. Muchos de estos productos también carecían de las inscripciones necesarias para garantizar un uso seguro en el hogar. La suma de estas medidas pone de relieve la importancia de la regulación y la supervisión en el sector de productos de limpieza, áreas donde la salud pública debe ser prioritaria.


