Regulación del Emplazamiento de Urnas Cinerarias en Bariloche
Con la inminente llegada del servicio de cremaciones a Bariloche, ha avanzado el Proyecto de Ordenanza 593/26, presentado por la concejal Laura Totonelli del bloque Juntos Somos Río Negro (JSRN). Este proyecto busca prohibir el emplazamiento de urnas cinerarias en el ejido municipal, con el objetivo de regular el uso del espacio público y garantizar una gestión digna para los restos humanos. La iniciativa surge en respuesta a la aparición de urnas en lugares inapropiados, como playas y ríos, y establece un marco regulatorio para prevenir el hallazgo de cenizas funerarias en la vía pública. Si se aprueba, la ciudad tendrá una base legal que facilite el retiro correcto de las urnas en casos de hallazgos indeseados.
A día de hoy, el Obispado de Bariloche gestiona cuatro lugares específicos para el depósito de urnas: varias parroquias de la ciudad. En estos espacios, se realizan ceremonias de despedida con oraciones para depositar solo las cenizas, lo cual respeta el rito religioso y la dignidad de los fallecidos. La concejal Totonelli ha enfatizado la necesidad de un protocolo para el retiro apropiado de urnas que sean encontradas en el espacio público. La normativa propuesta contempla la realización de un inventario fotográfico de urnas, así como un plazo de 30 días para que los familiares las reclamen, garantizando así un tratamiento respetuoso de los restos humanos.
Finalmente, el proyecto tiene un vínculo estrecho con la creación de un crematorio municipal, que ya cuenta con un horno de última generación y está en etapa de finalización. Este crematorio permitirá regular el tratamiento de las cenizas y brindar a las familias un lugar donde puedan optar por depositar las urnas, si así lo desean. Totonelli ha manifestado su preocupación por los recientes hallazgos de urnas en lugares de significancia religiosa y la necesidad de establecer un marco normativo que cuide el espacio público. La propuesta no busca cuestionar las prácticas personales y respetuosas de los ciudadanos, sino únicamente prevenir la disposición inadecuada de urnas en la vía pública, un fenómeno que podría incrementarse con la llegada del servicio de cremaciones.


