River Plate decepcionado en la final del Apertura
El pasado sábado, River Plate sufrió una amarga derrota frente a Belgrano, cayendo 3 a 2 en la final del Torneo Apertura en el Estadio Mario Alberto Kempes. Aún en estado de shock por el desenlace del encuentro, el plantel y el cuerpo técnico decidieron no hablar con la prensa, dejando a sus seguidores ansiosos por escuchar declaraciones tras un partido que resultó muy polémico. La mayor controversia surgió por un penal cobrado por el árbitro Yael Falcón Pérez, que fue determinante para el empate del equipo cordobés en los minutos finales.
La bronca no se apacigua
La frustración en River era palpable. Jugadores como Maximiliano Salas y Lucas Martínez Quarta se quejaron fervientemente con el árbitro después de que pitara la pena máxima a los 86 minutos, que resultó en el gol de Nicolás Fernández. Eduardo Coudet, quien fue expulsado por sus reclamos, también hizo sentir su descontento. Al regresar al campo después del partido, no dudó en exigir explicaciones a Falcón Pérez, gritando: “Ya van tres veces que me cagan en una final en esta cancha”. Sin embargo, su queja no tuvo eco en las declaraciones post-partido, ya que, por primera vez, se suspendió la conferencia de prensa, lo que agravó el malestar.
Un exabrupto sin precedente
Este hecho marca un antes y un después en la gestión del Chacho Coudet al frente del equipo, dado que es la primera vez que River decide no hablar con la prensa desde su llegada. Aunque Damián Musto, su asistente, estaba habilitado para comunicar el análisis del juego, también optó por mantener el silencio. Esta actitud sorprende, especialmente tras los eventos de este fin de semana, donde se mezclaron la resistencia a la derrota con la euforia de un Belgrano que celebró su primera consagración, dejando a los millonarios con un sinsabor difícil de digerir.


