La desgarradora historia del pequeño de Rosario
Un fin de semana traumático
El pasado 19 de abril de 2026, un niño de corta edad fue entregado a su padre por su madre, con la promesa de regresar al día siguiente. Sin embargo, el desenlace fue diferente: el padre del menor tardó en devolverlo, entregándolo el domingo por la noche con un comportamiento alarmante. La madre, Luciana, junto con su tía Yamila, están devastadas. Al ver al pequeño, notaron que estaba alterado, lloraba intensamente y mostraba agresividad. La madre relató que su ex pareja, con quien se encuentra separada, tiene problemas de consumo, lo que despertó aún más sus temores.
Un diagnóstico alarmante
Preocupada por el estado del niño, Luciana se dirigió al Hospital de Niños de la Zona Norte. Allí, a pesar de que no se detectaron signos visibles de abuso, un análisis de orina reveló que el menor había dado positivo en cocaína. La madre compartió que el padre le había proporcionado la droga para tranquilizarlo, según sus propias palabras. Además, al parecer, había tratado de calmar al niño aun bañándolo con agua fría, buscando algún efecto que, en consecuencia, terminó siendo devastador.
El camino hacia la justicia
Mientras el menor sigue internado, Luciana enfrenta una serie de desafíos. La madre debe someterse a un análisis toxicológico para demostrar que no es consumidora y poder recuperar a su hijo. Ella ha manifestado sentirse amenazada por su ex pareja y expresó el deseo de que pague por lo que hizo. “Quiero que lo metan preso”, afirmó con la angustia de una madre que solo busca el bienestar de su hijo. Esta historia pone de manifiesto la gravedad de la situación, destacando la importancia de la protección infantil y la urgencia de brindar atención a aquellos que atraviesan circunstancias tan difíciles.


