Boca Juniors sin remates: una noche para el olvido en Brasil
En una jornada que prometía, pero que resultó desalentadora para los hinchas, Boca Juniors no logró registrar ni un solo remate a puerta en su enfrentamiento ante Cruzeiro en el Mineirão. En un encuentro cuyo primer tiempo fue soso y lleno de luchas en el medio campo, la situación se tornó aún más complicada tras la expulsión de Adam Bareiro antes del entretiempo. Este incidente dejó al equipo de Claudio Úbeda en desventaja numérica, restringiendo cualquier intento de acercamiento al área rival.
En los primeros 45 minutos, el juego se caracterizó por la falta de ideas y la escasa profundidad del Xeneize. A pesar de la impotente actuación de Boca, Cruzeiro tampoco logró inquietar a Leandro Brey, pero la estadística final sería contundente: el equipo argentino hace historia al convertirse en el cuarto conjunto en los últimos 2000 partidos de la Copa Libertadores que finaliza un encuentro sin disparos a favor. Un registro que desentona con el rendimiento mostrado días atrás, cuando Boca había goleado 4-0 a Defensa y Justicia.
La expulsión de Bareiro en el complemento fue un punto de inflexión que empujó al Xeneize a una postura defensiva. Con un 37% de posesión, Boca se dedicó a resistir los embates del rival, que tomó las riendas del partido. La única acción de peligro que podría mencionarse fue un centro de Exequiel Zeballos, que finalmente no logró convertirse en un remate a puerta. Este contraste con la explosividad que había mostrado recientemente resalta la falta de capacidad ofensiva del equipo, dejando una sombra sobre su campaña en el torneo continental.


