Portugal Avanza a Octavos: Un Gol Anulado en el Último Suspiro
En un partido para el infarto, Portugal logró una victoria 2-1 sobre Croacia en la fase de grupos del Mundial 2026. Sin embargo, la gran polémica llegó en el minuto 112, cuando los croatas anotaron un gol que empataba el encuentro. Pero el árbitro noruego Espen Eskas consultó el VAR y, con la ayuda de la tecnología, determinó que había fuera de juego. La anulación fue decisiva, ya que el tanto significaba nada menos que el pase al alargue. La precisión del chip en el balón fue fundamental para marcar la diferencia.
La Tecnología que Decidió el Destino del Partido
El balón utilizado en el Mundial cuenta con un sensor de movimiento que permite detectar cualquier contacto y enviar la información al VAR casi de inmediato. Esto facilita el análisis de jugadas como la que le anularon a Joško Gvardiol. En este caso, el toque sutil de Igor Matanović pasó desapercibido para las cámaras de televisión, pero se evidenció gracias al chip del balón, que registró un “pico” en la línea de fuera de juego justo en el momento del contacto.
Así, el encuentro finalizó 2-1 a favor de Portugal, que se clasificó para los octavos de final, donde se enfrentará a España. La FIFA no tardó en aclarar, a través de sus redes, que los sensores IMU instalados en el balón “detectan cualquier contacto leve”, algo que resultó crucial en esta disputa.
Recuerdos de Qatar 2022
Este no es el primer incidente en el que la tecnología se convierte en protagonista. En el Mundial anterior, también se usó un sistema similar para anular un gol de Cristiano Ronaldo, lo que provocó un festejo prematuro. En aquel entonces, el sensor del balón Al Rihla demostró que CR7 no había tocado la pelota, y el tanto se le atribuyó a Bruno Fernandes. La tecnología continúa cobrando protagonismo en el fútbol moderno, y su impacto en el juego cada vez es más notorio, tal como sucedió en esta ocasión con la emocionante y controvertida victoria de Portugal.


