Siete Policías y Dos Civiles Detenidos: La Desarticulación de una Organización Criminal en Tucumán
Un Operativo Concreto en la Ruta Nacional 34
En un impresionante despliegue de operativos, siete efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) y dos civiles fueron detenidos en Tucumán, tras un procedimiento que reveló una organización criminal dedicada a cobrar coimas a tours de compras que traían mercadería de contrabando desde Bolivia. Esta acción, conocida como “Operación Prisma”, se llevó a cabo en un puesto de control sobre la ruta nacional 34, cerca de Rapelli. La Gendarmería Nacional (GNA) llevó a cabo una investigación que duró ocho meses, utilizando intervenciones telefónicas que evidenciaron el cobro de dinero en efectivo a los policías por parte de los colectivos de compras para facilitar su paso sin controles.
Estrategias de Investigación Efectivas
La magnitud de la corrupción fue tal que, según los investigadores, se establecieron técnicas especiales de investigación que incluyeron el uso de agentes encubiertos y entrega controlada de dinero previamente marcado. Durante el operativo, que comenzó alrededor de las 5 de la mañana, se logró el secuestro de más de $8.000.000, junto a ocho teléfonos celulares y cuadernos con anotaciones que detallaban los montos recolectados. Estos policías cobraban tarifas fijas según el tipo de vehículo; los colectivos de compras debían abonar más de $100.000, mientras que otros tipos de vehículos como camionetas y automóviles particulares tenían diferentes tarifas, que oscilaban entre $30.000 y $80.000.
Implicaciones Legales y Futuros Procedimientos
Entre los arrestados se encuentra una oficial inspectora, identificada como la jefa del grupo, así como seis suboficiales de la División Operativa de Tucumán. La causa incluye imputaciones graves como cohecho activo, cohecho pasivo y encubrimiento de contrabando. Las declaraciones indagatorias de los detenidos se esperan para los próximos días, específicamente entre el jueves y el viernes. Este escándalo no solo pone de relieve la corrupción en las fuerzas de seguridad, sino que también invita a una reflexión profunda sobre la necesidad de medidas más robustas para erradicar prácticas ilícitas que afectan la integridad de las instituciones. La comunidad aguarda ansiosa los resultados de esta investigación que revela una compleja red de corrupción que operaba en la sombra.


