El Mejor Partido del Diez: Recordando a Maradona contra Uruguay
El 16 de junio de 1986 será una fecha que quedará grabada en la memoria de los amantes del fútbol, especialmente en la de los argentinos. En octavos de final del Mundial, Diego Maradona ofreció una de sus actuaciones más memorables, y así lo recordó años después: “Ese día no perdí un mano a mano”. Con un dominio abrumador, el Diez “ganó todas las divididas” y dejó su huella en el césped del estadio Cuauhtémoc. A pesar de que un gol legítimo le fue anulado, su entrega y habilidad deslumbraron a los espectadores.
Un Partido Lleno de Polémica y Destellos de Genialidad
Ese encuentro estuvo cargado de momentos para recordar. Maradona impactó con un tiro libre que se estrelló en el travesaño, y desbordó a la defensa uruguaya con su tradicional estilo. Entre gambetas y patadas, Diego no solo mostró su capacidad técnica, sino también su resistencia ante la dureza del juego. “Les gané a todos los uruguayos que se me pusieron enfrente”, afirmó con orgullo, recordando la estrategia de Francescoli, quien instó a sus compañeros a “agarrarlo aunque sea de la camiseta”. Aunque la tensión en el campo era palpable, los goles finalmente llegaron gracias a Pedro Pablo Pasculli, quien selló la victoria.
La Controversia del Gol Anulado
Sin embargo, la controversia no terminó ahí. El tanto de Maradona fue anulado por el árbitro Luigi Agnolin, quien cobró una supuesta falta en una jugada que muchos aún consideran errónea. Según el propio Diego, meses después se encontró con Agnolin, quien le admitió que su decisión había sido un error. Si el gol hubiera valido, Maradona habría alcanzado a Gary Lineker como máximo goleador del torneo, con seis goles en total. A pesar de la polémica, la Argentina avanzó a cuartos de final, reafirmando la magia de “la mano de Dios” que, aunque se oficializó un poco más tarde, había comenzado a florecer en aquel partido.


