El intendente de Bariloche y su visión sobre la gestión de residuos
En la reciente inauguración de un nuevo Ecopunto en el edificio del Conicet Patagonia Norte, el intendente de Bariloche, Walter Cortés, no escatimó en abordar temas candentes relacionados con la gestión de residuos en la ciudad. Durante su discurso, Cortés hizo hincapié en la crucial importancia de la separación en origen de los desechos, revelando un dato alarmante: más del 50% de los plásticos que se generan terminan en el vertedero sin ser reciclados. En este contexto, destacó la labor de la Cooperativa Jóvenes por Bariloche, instando a los ciudadanos a adoptar nuevos hábitos en casa que faciliten este proceso. Además, para modernizar la recolección, anunció la adquisición de nuevos contenedores y camiones especializados, buscando erradicar los tradicionales “cola de pato” y pasar a un modelo más eficaz.
El futuro del vertedero: desafíos y acciones necesarias
Cortés no eludió la problemática del vertedero, que enfrenta una situación crítica. Fue claro al expresar que es fundamental cerrar el predio y establecer horarios y medidas de seguridad estrictas. “Todos hablan, pero hay que arremangarse y hacer”, sentenció, manifestando la necesidad de acciones concretas frente a un tema que afecta a toda la comunidad. Asimismo, el intendente denunció lo que considera una intencionalidad detrás de los incendios en la zona, sugiriendo que algunos de estos podrían ser promovidos por factores políticos, convirtiendo la gestión del vertedero en un terreno cada vez más complejo.
Críticas a la responsabilidad del sector empresarial
Uno de los momentos más incisivos del discurso de Cortés fue su reclamo hacia el sector empresarial. El intendente cuestionó la falta de compromiso de las empresas con la correcta gestión de sus residuos, haciendo hincapié en cómo la basura comercial a menudo se mezcla con la de los residentes sin un tratamiento adecuado. Este punto se entrelazó con la discusión sobre las tarifas turísticas, donde Cortés criticó que, pese a haber ajustado el precio del pase de esquí a $160.000, los hoteles no han reflejado esta reciprocidad en sus tarifas. “Todos tenemos responsabilidades, pero no veo mucho compromiso de los privados,” concluyó, dejando entrever que la relación entre el municipio y las cámaras empresariales atraviesa momentos de tensión que deben resolverse con diálogo y colaboración.


