Riquelme y su jugada maestra por Villa
En una movida que ha agitado el ambiente futbolístico, Juan Román Riquelme tomó el teléfono y se comunicó con Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, tras los recientes comentarios del mandatario mendocino sobre el acercamiento de Boca al entorno del delantero colombiano Sebastián Villa. Vila expresó con visible descontento: “Me gusta que, cuando entran a mi casa, me toquen el timbre”, refiriéndose a la falta de consulta con su club antes de que Boca comenzara a sondear la posibilidad de repatriarlo. A este tirón de orejas, Riquelme no tardó en responder, iniciando así una negociación que promete ser apasionante.
El precio de la vuelta
Vila no se guardó nada y dejó en claro que la operación tiene un costo: “Sebastián hoy tiene una tasación de 10 millones de dólares”, aunque también admitió que hay una cláusula de rescisión “confidencial” que podría ser “más baja”. A pesar de los comentarios de Vila, fuentes cercanas a la negociación indican que Boca espera cerrar el trato entre 8 y 9 millones de dólares. Sin embargo, Riquelme tiene un as bajo la manga: busca incluir jugadores en la oferta, algo que ya demostró con anterioridad al negociar la llegada de otros futbolistas.
Sentimientos encontrados en Boca
El posible regreso de Villa genera sensaciones mixtas entre el pueblo xeneize. Por un lado, la emoción por contar nuevamente con un jugador que dejó una huella significativa en su última temporada (20 partidos, 3 goles y 8 asistencias). Por otro, el rechazo por su conflictiva salida del club y su coqueteo con River Plate. Mientras tanto, el propio Villa ha dado señales de su deseo de regresar, compartiendo en sus redes sociales una imagen con corazones azul y amarillos, además de un emoji de avión. Vila, en defensa de su jugador, ha declarado que “si él pretende jugar en Boca, le vamos a abrir la puerta para que así lo haga”, destacando el lazo que une a ambos. La pelota está ahora en el campo de Independiente Rivadavia.


