Esteban Andrada en la mira tras un violento puñetazo
La polémica no se apaga. Tras el brutal golpe que Esteban Andrada le propinó a Jorge Pulido en el último clásico entre Zaragoza y Huesca, el arquero argentino atraviesa un momento tenso. El incidente, ocurrido en el minuto 99 del partido, ha desatado un intenso debate en el mundo del fútbol español. Alanfo que muchos piden un castigo severo, también hay quienes esperan que su gesto de arrepentimiento juegue a su favor. Andrada, que se reincorporó a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva, ha expresado que se siente profundamente arrepentido por su reacción.
La sanción podría ser histórica
El informe del árbitro Dámaso Arcediano habla de “fuerza excesiva” y menciona un hematoma en la cara de Pulido, lo que complica la situación del arquero argentino. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) está actualmente revisando el caso y se estima que la sanción podría oscilar entre cuatro y 15 partidos, dependiendo de la gravedad de la lesión que el capitán de Huesca padezca. Aunque Pulido se retiró del campo con hielo, se espera que no esté inactivo por mucho tiempo, lo que jugaría a favor de Andrada en la reducción de la pena.
Gesto de arrepentimiento y futuro incierto
Un elemento clave que podría beneficiarlo es su disculpa pública a Pulido minutos después del incidente. Según el artículo 10 del Código Disciplinario, el arrepentimiento espontáneo es un atenuante a tener en cuenta. Además, Andrada enfatizó que no es una “persona violenta” y que actuó bajo la presión del momento. En cuanto a su futuro en el club, su préstamo se extinguirá en junio y, ante una posible no renovación, el arquero debería regresar a Monterrey para cumplir con la sanción pendiente. Su situación genera incertidumbre, no solo para él, sino también para el equipo que deberá lidiar con la ausencia de su arquero estrella.


